
Acompañar y acelerar, entre 2026 y 2028, la emergencia de prácticas de soberanía digital negra en el Pacífico colombiano que permitan a las comunidades afrodescendientes construir formas de vida postsoberanas viables, orientadas a la cooperación estatal y capaces de reproducirse sin pedir permiso al orden racial capitalista que las constituye como excepción ontológica.